Manifiesto subacuático para un mundo en armonía

Por Mercurio Sosa

Argentino, ambientalista, escritor y redactor de Revista Ruda

Los corales son unos de los animales más evolucionados del planeta, construyen ciudades donde proliferan colonias, el 25% de las especies submarinas dependen de ellos. Los ecosistemas formados gracias a los corales son muy parecidos a las comunidades que hemos construido los humanos fuera del agua. Son muy importantes para la biósfera ya que son la primer barrera de prevención de inundaciones que tiene la tierra.

Muchos pensarán ¿Qué tiene de interesante esa especie de tronco de árbol blanco que me trajo mi tío del caribe? Resulta que ese no es el coral propiamente dicho, sino su esqueleto. El blanqueamiento masivo de los corales es una de las catástrofes más perceptibles que el calentamiento global nos ha dejado.

Por supuesto, todo aquello que sucede bajo la superficie del mar tiene poca difusión. Ya hemos tenido que defender a las ballenas de la caza indiscriminada. Se han creado santuarios para protegerlas, sin embargo, cada tanto algún medio de comunicación revela que un buque factoría ha causado estragos. Lo que hace básicamente el buque factoría es arrasar con todos los cardúmenes que se acerquen a su navegación. Las imágenes que se han conseguido de lo que pasa en la borda es de una violencia grotesca. Por lo cual no es extraño que poco se sepa del peligro que están sufriendo los arrecifes de coral.

Ellos han superado la extinción de los dinosaurios, la era de hielo y otros cambios ambientales masivos, pero la ONU estima que es muy difícil que superen el siglo XXI si los hábitos de consumo de los humanos no cambian y no se logra revertir el calentamiento global.

Los científicos estiman que para el 2050 el 90% de estos súper ecosistemas estarán extintos, para eso solo faltan 30 años. Gabriel Grimsditch de la división de ecosistemas marinos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente afirma que los arrecifes de coral están siendo hervidos vivos. Expertos del Panel Intergubernamental del Cambio climático (IPCC) afirmaron en un informe en 2014 que los océanos han desacelerado los efectos del cambio climático al absorber hasta un 93% del calor atrapado en los gases de efecto invernadero que las actividades humanas envían hacia la atmósfera. 

“Los corales son muy sensibles a los cambios de temperatura en el agua, en el mar, y viven en una simbiosis con unas algas microscópicas que viven dentro de ellos y les dan energía. Cuando la temperatura sube demasiado, esta simbiosis que da vida y energía al coral se rompe. Y cuando se rompe es como una fiebre en los humanos, el coral está muy estresado, está muy débil y pierde su color y se blanquea. En esta situación el coral puede morirse muy fácilmente y vemos que hay muchos corales que cuando se blanquean sobreviven unos días, unas semanas, a lo mejor unos meses, pero en muchos casos pierden la vida”, explica Grimsditch[1]

Hace poco pude ver un documental que está disponible en Netflix, se llama Chasing Coral, donde un grupo de científicos documentaron por medio de cámaras fotográficas y editaron en forma de timelapse una de las extinciones masivas más importantes de corales. Esto fue en 2016. En 2018 la  ONU decretó que ese sería el año del coral, es la tercera vez que lo hace, la primera fue en 1997, la segunda en 2008.

¿Cuáles son las principales causas del calentamiento global? La primera son los gases de efecto invernadero ¿qué quiere decir? Que el sistema de producción actual está matándonos lentamente, la segunda es la quema de combustibles fósiles, la tercera es la deforestación ¿para qué se deforesta? Para cultivar soja. El 30% de esa soja es para consumo humano, el resto es para alimentar ganado. La ganadería industrial ha creado un desequilibrio muy importante en el ecosistema. La cuarta se da por el excesivo uso de fertilizantes; grandes grupos económicos rocían los campos con Glifosato, diciendo que es un fertilizante, cuando en realidad es un herbicida, lo que logran con esto es un mayor rendimiento de la cosecha, pero la Organización Mundial de la Salud lo ha declarado como cancerígeno, algo no muy difícil de ver ya que todos los pueblos aledaños a los campos rociados con Glifosato empiezan a enfermar de cáncer. La última causa es la superproducción de residuos, que está ligada directamente con la primera causa, el modelo de producción actual necesita de la obsolescencia programada para renovar el consumo.

¿Cómo salvar a los corales? Cambiando nuestros hábitos de consumo, adoptando una postura minimalista; poseyendo únicamente lo necesario, cambiando nuestra dieta por una a base de plantas, consumiendo alimentos orgánicos. Acostumbrándonos a consumir frutas y verduras de estación, reciclando nuestros desechos, caminando más, usando la bicicleta. Creando comunidades con personas cercanas, lazos más sinceros y colaborativos.

Este es un momento bisagra en la historia, este es el mundo que heredamos, y la realidad es que las organizaciones ecológicas no pueden hacer más de lo que ya hacen, es momento de un compromiso real de cada persona por vivir cada día en un mundo mejor. Siendo cada día más empático, rechazando la idea del antropocentrismo moral, del especismo, para vivir en equilibrio en un mundo de recursos finitos, nuestra búsqueda debe ser la de encontrar la armonía.

Fotos: Cortesía Francesco Ungaro. 

Contacto con redactor: mercuriososa@gmail.com 

[1]     https://news.un.org/es/story/2019/01/1449332

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