Coronavirus: el daño es real

 

Conclusiones precipitadas daban por hecho que el aislamiento social para paliar el Covid 19 había generado efectos positivos para el ambiente, los ecosistemas y la biodiversidad, magnificados por la viralización en redes sociales de cuerpos de agua y espacios otrora contaminados, con un nuevo aspecto y la reaparición de algunas especies consideradas extintas o amenazadas.

No obstante, la pausa  en la que la pandemia puso al planeta, más allá de esos signos tangibles de descontaminación del aire, del agua y el avistamiento de animales en los espacios cedidos temporalmente por el hombre, arroja daños colaterales ambientales importantes que es necesario develar. 

Para comenzar,  el miedo al contagio por Coronavirus dio al traste con los objetivos globales de reducción de la dependencia del plástico de un solo uso, a punto de concretarse en 2020 y ocasionó un retroceso en materia de protección del ambiente, mostrando perspectivas por demás alarmantes y catastróficas.

En Estados Unidos y algunos países de Europa ubicados en la “zona roja” del Covid 19, los programas de reciclaje hasta ahora implementados se  repliegan,  debido al riesgo que conlleva la clasificación de residuos sólidos.  Dentro de este contexto de “vuelta al pasado”, la conciencia conservacionista también muestra los estragos de la crisis, pasando del uso consciente  de las bolsas plásticas a otra menos sustentable que las considera vitales y aliadas estratégicas en la disminución de contagios y la propagación del virus.

Preciso es recordar que apenas un año atrás, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), calculaba que cada persona utilizaba anualmente 200 bolsas de plástico en promedio, las cuales podrían permanecer en el entorno por 400 años sin degradarse. El citado organismo había sentenciado: “o nos divorciamos del plástico o nos olvidamos del planeta” y hacía una predicción casi apocalíptica: “si esta tendencia continúa, para 2050 tendremos cerca de 12,000 millones de toneladas de desechos plásticos en los basureros y en la naturaleza”.

Este y otros cálculos quedaron sin efecto frente al prolongado confinamiento que ha estimulado la utilización de objetos de un solo uso en las entregas a domicilio y que según la Unión Europea serían prohibidos a partir de 2021. El plástico retoma su lugar  con una fuerza inusitada, basta con saber que empresas como Starbucks, que había lanzado en marzo de 2019 la campaña Starbucks: Break Free From Plastic” (Starbucks: Libérate del plástico), ahora está limitando el uso de tasas recargables.

Asimismo, la necesidad de protección individual y colectiva frente a la gravedad de la pandemia, llevó al límite de su capacidad productiva a empresas fabricantes de máscaras y guantes desechables; artículos de higiene personal como geles antibacteriales, jabones antisépticos y detergentes, debido al acento puesto en las medidas de limpieza y desinfección de lugares y personas. 

Actualmente, las multinacionales Procter & Gamble y Johnson & Johnson, van en curva ascendente en la fabricación de pañuelos y toallas húmedas, insumos farmacéuticos y dispositivos médicos, estos últimos considerados imprescindibles en la atención hospitalaria por la reducción de riesgos de infección en los pacientes, pero que no son biodegradables, ni reciclables. En términos ambientales, el incremento de la producción de este tipo de insumos, representa a corto y mediano plazo mayor contaminación, por la gestión de los desechos, que durante la pandemia se han multiplicado en toneladas métricas por día de 50 a 200.

En el campo científico, el confinamiento contra el  SARSCoV2, cobró otras víctimas: hizo que la emergencia climática se ubicara en un segundo plano, detuvo las investigaciones que se estaban desarrollando en diferentes partes del mundo y causó el aplazamiento de la “Conferencia de las partes sobre cambio climático” (COP26), programada para noviembre de este año en Escocia.

Colateralmente, la ausencia de personas en  las urbes, ha incidido en el comportamiento de la fauna que percibe las ciudades  como hábitats seguros donde vivir y reproducirse, pero que podrían transformarse en “trampas ecológicas” una vez se haya restablecido la actividad humana.

El planeta continúa expresándose en  forma clara y contundente y el hombre no tiene otra salida que reflexionar y actuar para mantener ecosistemas cada vez más saludables para su propia supervivencia.

Fotos: cortesía pexels.com

 MSc. Educación Ambiental Luz Delia Reyes

Ier Congreso Virtual de Educación Ambiental

Educadores Ambientales de diferentes partes del mundo se reunirán virtualmente en el 1er Congreso Virtual de Educación Ambiental entre los días 12, 13 y 14 de marzo de 2020, con la premisa de fortalecer el vínculo afectivo con la naturaleza como herramienta de transformación social.

El evento, reunirá a diferentes actores que trabajan en educación ambiental a nivel nacional e internacional, entre los cuales destacan: Joseph Cornell, Fundador y presidente de Sharing Nature Worldwide; Joaquín Leguía, Fundador y director ejecutivo de la Asociación para la Niñez y su Ambiente (ANIA); Cynthia Dabul, Directora y fundadora de Proyecto Ambiental: Escuela de Educación Ambiental; Carlos Fernández Balboa, Museólogo, escritor y asesor del programa Misiones Jesuíticas del Ministerio de Cultura de la Nación; Alicia Rendón, Directora de educación del Jardín Botánico de Quito; Marta López Abril Coordinadora del Departamento de Medio Ambiente y Educación Ambiental de la Cooperativa GSD de Madrid ; Fabián González de Fundación Temaiken, entre otros.

Compartimos un extracto de la  entrevista informativa realizada a los organizadores del evento: 

1. ¿Cómo se les ocurrió hacer un congreso online?

En Proyecto Ambiental venimos trabajando hace varios años en la formación virtual con cursos y especializaciones ambientales, fuimos los pioneros en Latinoamérica ofreciendo con este enfoque metodológico a través de una plataforma virtual propia donde los estudiantes de diferentes países participan durante 6 semanas y adquieren herramientas concretas para contribuir a transformar sus comunidades. Es un espacio muy enriquecedor de enseñanza – aprendizaje, que permite el intercambio entre compañeros y docentes y; a su vez, permite la construcción colectiva del conocimiento. Siempre surgió la idea de hacer un encuentro entre todos los participantes de los cursos y aunque a cada uno se le hace un poco difícil encontrarse en un lugar físico concreto, abrimos un nuevo espacio en un evento internacional como es este congreso.

2. ¿Cómo es la modalidad y en qué se diferencia a un presencial?

Este congreso no tiene nada que envidiarle a cualquiera realizado en forma presencial ya que aquí contamos con ticket de ingreso, material para los participantes, actividades pre-congreso, un documento final que compilará las experiencias, regalos, disertaciones en diferentes horarios, asistencia permanente y certificado de asistencia. Las exposiciones tienen horarios de inicio y finalización y se dividen en conferencias centrales de entre 40 y 60 minutos de duración y exposiciones de experiencias breves de 15 a 30 minutos. En el grupo privado habrá espacios para compartir con todos los participantes.

«El objetivo del Congreso consiste en generar un espacio de encuentro, para el intercambio de experiencias innovadoras en Educación Ambiental, que buscan fortalecer el vínculo afectivo de las personas en y con la naturaleza».

3. ¿Quiénes pueden participar?

Es abierto a toda la comunidad interesada en temas vinculados a la educación ambiental, conservación de la naturaleza, educación para el buen vivir o simplemente, todos aquellos que quieran conocer formas más amorosas de transitar la vida en su comunidad. Al igual que en los cursos, el perfil de los participantes es variado: amantes de la naturaleza, estudiantes y/o profesionales de diferentes carreras, guardaparques, educadores ambientales, veterinarios, entre otros. Así como también, personal que se desempeña en reparticiones municipales, ONGs o empresas en temáticas vinculadas a lo ambiental.

4. ¿Cómo se pueden inscribir?

La inscripción se realiza por la web accediendo a la tienda de proyecto ambiental y comprando el ticket para el congreso, allí deberán completar sus datos (que serán los que luego se incorporen al registro y certificado) y el sistema los redireccionará luego al grupo donde se desarrollará el congreso. Todo el detalle se puede ver en la web oficial www.proyecto-ambiental.com/congreso

5¿Qué pasa si no puedo ver una conferencia en un horario estipulado?

Las conferencias se desarrollarán en vivo y en directo en un horario pautado dentro el programa, pero luego quedarán grabadas en el grupo para que cualquier persona pueda verlas en otro momento por un periodo de 15 días.

6. ¿Qué obtengo al abonar el ticket?

  • Acceder al grupo secreto en facebook donde se llevarán a cabo todas las actividades y conferencias en vivo del Congreso. Allí vas a conocer experiencias innovadoras de Educación embiental en el mundo.
  • Participar en vivo y en directo de las conferencias con especialistas para realizar consultas en simultáneo o verlas nuevamente dentro de los 15 días posteriores al Congreso.
  • Conocer personas de diferentes partes  que están interesadas en la temática y con las que podrás establecer redes de contacto.
  • Un documento en formato PDF con el resumen de todas las conferencias del Congreso.
  • Certificado de participación al Congreso (en formato digital con la cantidad de horas del congreso).
  • Un cupón con el 50% de descuento para los próximos cursos online de nuestra Escuela de Educación Ambiental para el Buen Vivir.
  • Acceso a una carpeta con bibliografía recomendada para descargar.

«Pueden participar desde cualquier país y abonar el ticket en su moneda local». Un punto a favor para todo aquel interesado en sumarse en este primer encuentro, acorde a las nuevas tecnologías 

El congreso  cuenta con el aval institucional de diferentes organizaciones y empresas, entre ellas: Ministerio de Ambiente y Desarrollo sostenible de la Nación Argentina, Ecosistemas Argentinos, Aves Argentinas, Asociación para la Conservación y el Estudio de la Naturaleza, Fundación Vida Silvestre, Red Privada de Reservas, Instituto de Derecho Ambiental del Colegio de Abogados de Bahía Blanca, Club Andino San Martín, Noticias Ambientales, Fundación de Historia Natural Félix Azara, Parque Municipal Ribera Norte, Nativa Consultora, Traviesa Ediciones, Valeria Churba, Red Yaguareté, Proyecto Yaguareté, Fundación Huerto Los Ayamanes, Secretaría de Estado de Ambiente de Santa Cruz, Aguisac, Ecomaxei, Siruki, Ecos Educación Ambiental, Jardín Botánico de Ecuador, Agenda Ambiental Colombia, Agenda Ambiental Global, Cerro Blanco, GSD Naturaleza, entre otros.

Para más información pueden visitar la web www.proyecto-ambiental.com/congreso o bien comunicarse por whatsapp al +54 9 11 34822763 o al mail cursos@proyectoambiental.org . En las redes pueden encontrar el evento con el hashtag #EA2020 #educaciónambiental #proyectoambiental

 

 

Nuestra casa común

Lo dijo Leonardo DiCaprio, actor y activista medioambiental al relatar los pormenores de su encuentro con el papa Francisco en 2016: “el ambiente no solo es asunto de científicos, empresarios y gobernantes, también lo es de la Iglesia y de  los católicos”. Esto como una respuesta extemporánea a la descalificación lanzada por los conservadores republicanos, quienes un año antes habían tildado de marxista al Santo padre,  recomendándole dejar el ambiente a los científicos y ocuparse de la teología y de la moral.

El motivo del malestar fue la publicación de Laudato Si (Alabado seas) en junio de 2015, una Encíclica que aborda valientemente el tema del calentamiento global y sus consecuencias fundamentado en las conclusiones de los científicos, quienes atribuyen este fenómeno a “la gran concentración de gases de efecto invernadero, emitidos sobre todo a causa de la actividad humana” y en el libro del Génesis donde se expresa taxativamente el deber de cuidar la casa común, que es como denomina a la creación, al ambiente.

El documento pone el acento, no solamente en las acciones que ejecuta el hombre en perjuicio del ambiente, sino  también en las omisiones. En el punto: “los cristianos orantes que se burlan del ambiente”, el papa califica de “burla” la incoherencia que se da en la relación de los católicos con el entorno, porque su preocupación por la contaminación ambiental es solo apariencia ya que no tienen intención de cambiar sus hábitos. Les hace falta, dice “una conversión ecológica, que implica dejar brotar todas las consecuencias de su encuentro con Jesucristo en las relaciones con el mundo que los rodea”.

Esta  transformación que garantice la conservación de  «la casa común que Dios nos ha confiado», obliga al hombre a poner fin a la “cultura del descarte” responsable de la pérdida y  la destrucción de alimentos, totalmente opuesta a la misión de cuidar y cultivar la Tierra  para la cual fue creado. El impacto de la realidad contra este ideal bíblico queda expresado  en las estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas  para la alimentación y la Agricultura (FAO) que  afirmaba en 2018, que un tercio de todos los alimentos se pierde o se desperdicia cada año en el mundo, lo que  representa 1.300 millones de toneladas. El respeto hacia los alimentos, indica la agencia, además de reducir  el hambre que hoy afecta a 820 millones de personas, sin duda favorecería el uso eficiente de la tierra y de los recursos hídricos, lo que redundaría  en la lucha contra el cambio climático.

Si bien es cierto que Laudato sí, no es una encíclica verde y las discrepancias en el  diálogo ciencia – religión sobre el tema ambiental seguirán existiendo, también es cierto que el hombre es el punto de aproximación entre ambos discursos, porque un cambio cultural en favor de la  naturaleza solo puede lograrse a través del cambio individual; es decir que cada quien debe asumir la cuota de responsabilidad que le corresponde.

Este novedoso y atractivo recurso de la Iglesia Católica, para incentivar  acciones positivas hacia el ambiente a través de los argumentos de la fe, es una poderosa herramienta de educación ambiental si consideramos que según las estadísticas del Vaticano hasta 2017 el número de católicos en el mundo ascendía a 1.285 millones 17,7% de la población total del planeta.

…después de todo en fin justifica los medios y en este caso…la fe mueve montañas.

MSc. Educación Ambiental. Luz Delia Reyes

 

Exitosa jornada de limpieza en Punta Lara

Un total de 53 bolsas de basura conformadas en su mayoría por plástico, vidrio y telgopor, fueron recogidas en la primera limpieza de la Reserva Natural Integral Punta Lara, coordinada por Fundación Huerto Los Ayamanes y Fundación Unidos por Naturaleza, con el apoyo de la organización internacional Environment For The Americas en el marco del Mes de la Tierra.

La actividad contó con la participación de guardaparques de la zona, guías de la reserva, estudiantes universitarios de carreras afines a la materia y voluntarios de ambas organizaciones, quienes brindaron su aporte en beneficio de este reservorio de biodiversidad, considerado como un sitio AICA – Área de Importancia para la Conservación de las Aves – y un Área Valiosa de Pastizales.

Los alrededores del Arroyo Las Cañas fueron el espacio seleccionado para la limpieza, abarcando una zona perteneciente a la selva marginal de la reserva, donde conviven animales y plantas representativos de la pampa argentina y que se ven afectados por los desechos arrastrados por el Rio La Plata provenientes de actividades humanas.

El material recogido fue clasificado por una cooperativa de la localidad que también se sumó a la jornada y fue garante de un proceso de reciclaje posterior; para promover de esta manera, un nuevo ciclo de vida útil para todo aquello que logró ser procesado.

Punta Lara cuenta con 6000 hectáreas y es un espacio natural donde únicamente pueden efectuarse actividades educativas, de investigación y de  manejo y conservación; de allí que iniciativas de este tipo, resulten provechosos para contribuir al rescate y mantenimiento de uno de los ecosistemas naturales más ricos de la Provincia de Buenos Aires, albergue entre otras cosas, de más de 300 especies de aves.

Se tiene previsto efectuarse uno o dos encuentros más de este tipo en lo que resta del año, convocando a un mayor grupo de interesados y con la intención de brindar un aporte tangible sin dejar de educar y crear consciencia sobre la relevancia de esta zona protegida.

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Comunicaciones

Huerto Los Ayamanes / Unidos Por Naturaleza