Aprendiendo sobre los animales con Dabú

Recientemente, se celebró el taller online gratuito ‘‘Explorando con Dabú’’ planificado por: Fundación Huerto Los Ayamanes junto a la Organización Ambientalista de la Provincia de Santa Fe Cabipara y el emprendimiento capitalino argentino Amor Cartón. El encuentro, estuvo dirigido a niños y niñas entre 8 y 12 años y en esta oportunidad, se abrió una ventana para conocer sobre adaptaciones animales.

Pablo Capovilla, estudiante de veterinaria y Gustavo Mendoza, Director del Huerto, fueron los talleristas encargados de compartir la información. La bienvenida estuvo en manos del equipo Capibara, que además de dar una breve introducción, invitó a participar a todos de manera activa.

Gustavo Mendoza presentó a la iguana Dabú, imagen faunística de Huerto Los Ayamanes representada a través de un títere, encargada de acompañar a los pequeños asistentes virtuales al mágico mundo natural, para descubrir las adaptaciones que realizan algunas especies.

La actividad comenzó con un baile en donde los participantes imitaban a ciertos animales, “para adentrarse a la naturaleza en bicicleta”. El contenido educativo, se centró en la exposición de algunas adaptaciones, que realizan los animales a su medio, como por ejemplo: camuflaje, mimetismo, estivación y cortejo.

En el segundo bloque del taller, una leyenda popular sobre el Carpincho fue narrada por representantes de “El Lecturon”, grupo de lectura conformado por niños y niñas de la Provincia de Santa Fe. La misma, sirvió para dar apertura a la intervención de Pablo, delegado para mostrar a este particular animal, que también forma parte de la fauna sudamericana y presenta adaptaciones interesantes. De igual manera, concientizó sobre el daño producido sobre ésta y otras especies salvajes, al intentar domesticarlas o convertirlas en mascotas.

Seguidamente, Gustavo retomó la palabra e hizo algunos comentarios de las iguanas considerando el rol que juegan dentro del equilibrio ecológico, pues se adaptan a condiciones específicas como la poca disponibilidad de agua presente en los ecosistemas. Así mismo, indujo a la reflexión para conservar y proteger los diferentes hábitats (océanos, selvas, bosques, entre otros). De esta forma, se garantizará la vida y la subsistencia de los animales.

Para finalizar, los participantes del taller recortaron y armaron plantillas del carpincho, la iguana y un dinosaurio, para jugar posteriormente con sombras. Este material fue un aporte de la iniciativa Amor Cartón, proyecto de propuestas lúdicas para los más peques de casa, que se suma también a los amigos del Huerto, junto a Capibara.

Es importante agregar que el taller tuvo una gran receptividad por parte del público asistente, que, en menos de 24 horas, agotó los cupos. Sin embargo, se ofrecerán próximamente nuevas ediciones para quienes deseen sumarse.

Valeria Zerpa

valeriazerpag@gmail.com

Comunicaciones Fundación Huerto Los Ayamanes

Divulgando la diversidad biológica: Biomas

Con la intención de seguir contribuyendo a la divulgación de temas vinculados a biodiversidad, Fundación Unidos por Naturaleza, ONG amiga, presenta la edición N° 8 de la Revista Biomas. 

En ella podrán leer artículos vinculados a flora, fauna y ecosistemas de Argentina y de Latinoamerica, así como de celebres conservacionistas y gente talentosa, que desde el arte, se suma la movida verde. 

Dale click acá y prepárate, para aprender y conservar

 

Proteger la naturaleza garantiza la vida

Columna En Contacto con la Conservación

Por Luz Delia Reyes

Colombiana, Periodista, Magister en Educación Ambiental y asesora comunicacional de la Fundación Huerto Los Ayamanes

Admitir que nuestro estado de salud depende de la vitalidad de nuestro entorno, supone comprender  los efectos devastadores de la tala, la quema y la modificación de los bosques, y  asumir que los daños se revierten como una especie de karma en quien los causa.

Supone aceptar que el hombre está irremisiblemente conectado con la naturaleza y que cualquier atentado contra el ambiente constituye una acción autodestructiva, porque al poner  en riesgo los ecosistemas, pone en riesgo su propia vida.

En el caso de los bosques, cuando el hombre los despoja de sus árboles, está renunciando a respirar aire libre de CO2, está imposibilitando la supervivencia del 70% de la vida salvaje y  eliminando un regulador natural de la temperatura, como ha venido ocurriendo desde 2016 con la tala de 28 millones de hectáreas de bosque, según la revista  Scientific American.

Cuando el hombre recurre a los incendios forestales como método para la obtención de tierras para la agricultura, la ganadería o la industria, los cuales alcanzaron en 2019 la cifra de 4,5 millones en todo el mundo según Global Forest Watch Fires (GFW Fires), está preparando un medio de cultivo para la difusión de plagas transmitidas por mosquitos como el  zika, la malaria y el dengue, debido a que el nuevo paisaje resulta ideal para la propagación de vectores de estas enfermedades.

Cuando el hombre se aproxima a los hábitats silvestres para alterarlos, extraer o consumir fauna, está favoreciendo el contagio y diseminación en tierra y a través de los cuerpos de agua de virus propios de la especie animal,  hecho que ha estado vinculado a las pandemias registradas desde la peste negra en la Edad Media.

A estas secuelas de la destrucción de los bosques, debe sumarse el cambio climático que se produce al reducirse la humedad por la pérdida arbórea, estimulando los siniestros que liberan millones de toneladas de CO2 a la atmósfera y  acarrean  la muerte a cerca de siete millones de personas cada año, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Otra mala praxis sobre las condiciones ambientales de los bosques es la modificación de los territorios por las siembras, los asentamientos y  el trazado de las vías de comunicación sin criterio de sustentabilidad. Entre sus efectos se han podido identificar el aislamiento, la pérdida y reducción de la biodiversidad y en su forma más extrema la exposición del hombre al  contagio y a la propagación de enfermedades infecciosas ya descritas.

Si bien es cierto, la interconexión entre el bienestar de los bosques y el bienestar humano no es una consideración reciente, si ha alcanzado visibilidad y sentido dentro del contexto actual del más grande desastre sanitario de los últimos cincuenta años. Siendo optimistas, también tendrá sentido después de la pandemia, porque si como muchos afirman, en una especie de mea culpa “la vida no será la misma”, es porque se espera que esta vez se haya  producido al interior de los individuos la reflexión que corresponde a su compromiso con el ambiente.

La amenaza a cualquier forma de vida debería bastar para justificar un cambio de conciencia ambiental global. La experiencia vivida con el Covid-19 apuntalada con estrategias didácticas ambientales debería proporcionar el basamento suficiente para apreciar los bosques como fuentes de vida para la vida. Mahatma Gandhi lo percibió décadas atrás: “lo que le estamos haciendo a los bosques, no es sino un reflejo de lo que nos estamos haciendo a nosotros mismos los unos a los otros”.

 

Foto: Cortesía mali maeder 

Contacto con redactora: redaccionenline@gmail.com

Manifiesto subacuático para un mundo en armonía

Por Mercurio Sosa

Argentino, ambientalista, escritor y redactor de Revista Ruda

Los corales son unos de los animales más evolucionados del planeta, construyen ciudades donde proliferan colonias, el 25% de las especies submarinas dependen de ellos. Los ecosistemas formados gracias a los corales son muy parecidos a las comunidades que hemos construido los humanos fuera del agua. Son muy importantes para la biósfera ya que son la primer barrera de prevención de inundaciones que tiene la tierra.

Muchos pensarán ¿Qué tiene de interesante esa especie de tronco de árbol blanco que me trajo mi tío del caribe? Resulta que ese no es el coral propiamente dicho, sino su esqueleto. El blanqueamiento masivo de los corales es una de las catástrofes más perceptibles que el calentamiento global nos ha dejado.

Por supuesto, todo aquello que sucede bajo la superficie del mar tiene poca difusión. Ya hemos tenido que defender a las ballenas de la caza indiscriminada. Se han creado santuarios para protegerlas, sin embargo, cada tanto algún medio de comunicación revela que un buque factoría ha causado estragos. Lo que hace básicamente el buque factoría es arrasar con todos los cardúmenes que se acerquen a su navegación. Las imágenes que se han conseguido de lo que pasa en la borda es de una violencia grotesca. Por lo cual no es extraño que poco se sepa del peligro que están sufriendo los arrecifes de coral.

Ellos han superado la extinción de los dinosaurios, la era de hielo y otros cambios ambientales masivos, pero la ONU estima que es muy difícil que superen el siglo XXI si los hábitos de consumo de los humanos no cambian y no se logra revertir el calentamiento global.

Los científicos estiman que para el 2050 el 90% de estos súper ecosistemas estarán extintos, para eso solo faltan 30 años. Gabriel Grimsditch de la división de ecosistemas marinos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente afirma que los arrecifes de coral están siendo hervidos vivos. Expertos del Panel Intergubernamental del Cambio climático (IPCC) afirmaron en un informe en 2014 que los océanos han desacelerado los efectos del cambio climático al absorber hasta un 93% del calor atrapado en los gases de efecto invernadero que las actividades humanas envían hacia la atmósfera. 

“Los corales son muy sensibles a los cambios de temperatura en el agua, en el mar, y viven en una simbiosis con unas algas microscópicas que viven dentro de ellos y les dan energía. Cuando la temperatura sube demasiado, esta simbiosis que da vida y energía al coral se rompe. Y cuando se rompe es como una fiebre en los humanos, el coral está muy estresado, está muy débil y pierde su color y se blanquea. En esta situación el coral puede morirse muy fácilmente y vemos que hay muchos corales que cuando se blanquean sobreviven unos días, unas semanas, a lo mejor unos meses, pero en muchos casos pierden la vida”, explica Grimsditch[1]

Hace poco pude ver un documental que está disponible en Netflix, se llama Chasing Coral, donde un grupo de científicos documentaron por medio de cámaras fotográficas y editaron en forma de timelapse una de las extinciones masivas más importantes de corales. Esto fue en 2016. En 2018 la  ONU decretó que ese sería el año del coral, es la tercera vez que lo hace, la primera fue en 1997, la segunda en 2008.

¿Cuáles son las principales causas del calentamiento global? La primera son los gases de efecto invernadero ¿qué quiere decir? Que el sistema de producción actual está matándonos lentamente, la segunda es la quema de combustibles fósiles, la tercera es la deforestación ¿para qué se deforesta? Para cultivar soja. El 30% de esa soja es para consumo humano, el resto es para alimentar ganado. La ganadería industrial ha creado un desequilibrio muy importante en el ecosistema. La cuarta se da por el excesivo uso de fertilizantes; grandes grupos económicos rocían los campos con Glifosato, diciendo que es un fertilizante, cuando en realidad es un herbicida, lo que logran con esto es un mayor rendimiento de la cosecha, pero la Organización Mundial de la Salud lo ha declarado como cancerígeno, algo no muy difícil de ver ya que todos los pueblos aledaños a los campos rociados con Glifosato empiezan a enfermar de cáncer. La última causa es la superproducción de residuos, que está ligada directamente con la primera causa, el modelo de producción actual necesita de la obsolescencia programada para renovar el consumo.

¿Cómo salvar a los corales? Cambiando nuestros hábitos de consumo, adoptando una postura minimalista; poseyendo únicamente lo necesario, cambiando nuestra dieta por una a base de plantas, consumiendo alimentos orgánicos. Acostumbrándonos a consumir frutas y verduras de estación, reciclando nuestros desechos, caminando más, usando la bicicleta. Creando comunidades con personas cercanas, lazos más sinceros y colaborativos.

Este es un momento bisagra en la historia, este es el mundo que heredamos, y la realidad es que las organizaciones ecológicas no pueden hacer más de lo que ya hacen, es momento de un compromiso real de cada persona por vivir cada día en un mundo mejor. Siendo cada día más empático, rechazando la idea del antropocentrismo moral, del especismo, para vivir en equilibrio en un mundo de recursos finitos, nuestra búsqueda debe ser la de encontrar la armonía.

Fotos: Cortesía Francesco Ungaro. 

Contacto con redactor: mercuriososa@gmail.com 

[1]     https://news.un.org/es/story/2019/01/1449332

¡Por las aves del mundo!

El Día Internacional de las Aves Migratorias (IMBD por sus siglas en inglés) es una celebración impulsada por Environment For The Americas (EFTA) que tiene como función, conectar a las personas y unir esfuerzos para la conservación de las aves. Fundación Huerto Los Ayamanes es embajadora en la Argentina de esta organización.

El Día de las Aves Migratorias agrupa a más de 700 programas educativos realizados por Environment For The Americas, para lograr que las personas conozcan el rol trascendental de las especies migratorias y las múltiples formas de contribuir a su conservación. La historias de esta fecha, tiene su origen en el año 1993, con el aporte de divulgación ofrecido por visionarios pertenecientes al Smithsonian Migratory Birds Center (Washington D.C) y Cornell Laboratory of Ornithology (New York), a favor de la conservación de estos animales. 

Desde 1995 y hasta el año 2006, esta celebración estuvo respaldada  por la Fundación Nacional y el Servicio Estadounidense de Pesca y Vida Silvestre. En el año 2007, pasa a manos de EFTA, que se mantiene anfitrión principal hasta la fecha, junto  a distintas alianzas y campañas educativas creadas con la Convención de Especies Migratorias y el Acuerdo de Conservación de Aves Acuáticas Migratorias Euroasiáticas y Africanas.

El evento se celebra anualmente cada segundo sábado del mes de Mayo y reúne una serie de actividades que buscan la concientización y la protección de distintas especies de aves, que tienen la cualidad de migrar por el mundo en búsqueda de alimento, espacio para anidar o mejor calidad de vida en ciertas épocas del año, como por ejemplo la Lechuza de Campanario (Tyto alba), y La Golondrina Purpúrea (Progne subis). 

Desde Fundación Huerto Los Ayamanes, queremos invitarte a sumarte a esta gran labor, incluso, desde tu casa… ¿Cómo?:

– Observando aves que se acerquen a tu balcón, terraza o jardín

-Llevando un registro que luego puedas compartir por correo con nosotros (huloaya@gmail.com) y con la organización (info@environmentamericas.org)

– Invitando a otros a sumarte a esta gran red de líderes ambientales

Juntos podemos promover la conservación de las «reinas del cielo»… que conectan el mundo y nos regalan colores, vida y son indicadoras del equilibrio ecológico, la presencia de diversidad biológica y los cambios positivos o negativos del cambio climático.  Súmate a los sembradores de Consciencia. 

¡Material para los peques!

Compartimos interesantes actividades y dibujos, especialmente dirigidos a los más pequeños de casa. Descárgalos haciendo click sobre enlace PDF:

Búsqueda de plástico, el gran contaminante (actividad de reconocimiento) 

¡Mamá y papá alerta! (actividad de asociación y dibujo para colorear)  

Juntas, conectamos el mundo (dibujo para colorear) 

Mi amigo, el colibrí (dibujo para colorear y completar) 

Arte: Cortesía EFTA

Redacción Sebastian García

Comunicaciones Fundación Huerto Los Ayamanes

Menos gases contaminantes durante la pandemia… y la Tierra «respira»

Sí, es verdad que en las últimas semanas se ha reportado una reducción en la emisión de gases contaminantes en países como China e Italia, debido a la desaceleración de la actividad económica por la cuarentena, que busca minimizar el avance del coronavirus. Lo que más importa ahora. Pero, ¿qué significa en materia ambiental?, ¿estamos ganándole la batalla a la contaminación en medio de la pandemia?

De momento, podemos alegrarnos por las pequeñas señales positivas que ha traído el aislamiento para el medio ambiente, y es que más allá del impacto negativo en el acceso a los productos, nos hemos sorprendido con las imágenes de la NASA, que muestran el desplazamiento de esa especie de cortina contaminante en el aire. Sobre todo, en China.

Según un análisis realizado para el sitio web Carbon Brief, la paralización de la actividad económica en ese país, donde comenzó el brote del coronavirus, condujo a una reducción estimada del 25% en las emisiones de dióxido de carbono (CO2) durante cuatro semanas.

Imagen satelital de China

A partir de ello, ¿qué efecto podría tener dicha reducción en la salud de los residentes locales? según una publicación del grupo interdisciplinario G-FEED, el científico Marshall Burke descubrió que la disminución de este tipo de emisiones, podría potencialmente salvar más vidas de las que mata la COVID-19. Un dato muy interesante.

Los satélites de monitoreo de contaminación de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) –asimismo- han registrado una caída inusual en los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2), un gas nocivo emitido por vehículos automotores, plantas de energía e instalaciones industriales.

Pero China, no es el único, En Italia, hay una tendencia gradual de reducción de alrededor del 10% por semana de NO2, esto ha sido confirmado por observaciones de superficie del Servicio de Monitoreo Atmosférico Copérnico de la Unión Europea.

Y vamos más allá. En el norte de India, después de sólo una semana de actividades humanas reducidas, los sensores satelitales de la NASA observaron niveles de aerosol – pequeñas partículas sólidas y líquidas suspendidas en el aire que reducen la visibilidad y pueden dañar los pulmones y el corazón humano-  en un mínimo de 20 años para esta época del año.

Finalmente, en Nueva York, se estima que los niveles de tráfico en la ciudad disminuyeron un 35% en comparación con 2019. Según los investigadores de la Universidad de Columbia, las emisiones de monóxido de carbono, han bajado en un 50% durante un par de días. También descubrieron que hubo una caída del 5-10% en el CO2 sobre la Gran Manzana y una disminución sólida en el metano.

Pero, ¿serán estos efectos duraderos?, nadie lo puede afirmar; de hecho, se teme que la vuelta a la normalidad pospandemia puede, con planes de estímulo económico y grandes proyectos, hacer que las emisiones de gas de efecto invernadero y la contaminación aumenten de nuevo. Ojalá, aprendamos de la batalla y también del descanso que tiene la Tierra, y que la economía y el medio ambiente, puedan coexistir.

Fotos: cortesía NASA

Redacción: Milagros Gutiérrez 

Comunicaciones Fundación Huerto Los Ayamanes

¿Por qué se celebra el Día de la Tierra?: Así comenzó todo

La madre sufre. La Tierra sufre. Ahora, en mayor medida que hace 50 años, cuando surgió la primera convocatoria para hacer visible el Día de la Tierra, pero más que celebración, sin duda, fue un reclamo, un llamado de atención. Y lo sigue siendo.

En 1970, con nueve miembros de personal y un presupuesto de 125.000 dólares, un grupo de Washington organizó el evento que se convertiría en el primer Día de la Tierra, reseña National Geographic. Para ese momento, el entonces senador Gaylord Nelson, de Wisconsin, se convirtió en un modelo a seguir y luego sería conocido como el fundador del Día de la Tierra. ¿Por qué?

Se le ocurrió idear unas jornadas de enseñanza y concientización en los campus universitarios de Estados Unidos a propósito de los horrores que ya sufría el planeta: entre ellos, un año antes, un derrame masivo de petróleo había causado estragos en Santa Bárbara, California y cada vez eran más los grupos que protestaban contra las fábricas contaminantes y barbaries ambientales.

Así pues, ese 22 de abril de 1970, el personal de voluntarios se reunió en decenas de ciudades y universidades de todo el país. Se calcula que unos 20 millones de estadounidenses salieron a las calles. Pero, por qué eligieron un 22 de abril, y no el 23 o 24… la razón parece más sencilla de lo que algunos creen.

Aunque, hay quienes asocian el origen de este día por coincidencia con el cumpleaños de Vladimir Lenin, fundador de la Unión Soviética: «El objetivo de Lenin era destruir la propiedad privada, meta que también comparten los ambientalistas”, recoge National Geographic señalando un artículo de la web Capitalism Magazine, 2004. Lo cierto es que ese 22 de abril de 1970 cayó en un miércoles y fue escogido porque era un día entre las vacaciones de primavera y los exámenes finales, y les pareció que eso ayudaría a la convocatoria.

Desde entonces no han variado dos cosas: el Día de la Tierra sigue siendo el 22 de abril y continúa unido a la agenda pública mundial, nacional y local para fijar compromisos y proteger a nuestra asombrosa madre. Ella grita y ahora más fuerte con una pandemia encima: la del coronavirus. Por ello, es importante destacar el mensaje del jefe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres: “Debemos actuar con decisión para proteger nuestro planeta tanto del coronavirus como de la amenaza existencial de las perturbaciones climáticas”.

Sobran los motivos para comprometernos en este aniversario con el planeta y el confinamiento por el coronavirus no es excusa. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) invita este 22 de abril a unirse a su campaña: #VotaPorElClima desde casa, participando en la Misión 1.5, un juego móvil (https://mission1point5.org/) que educa a las personas sobre la política climática y les brinda una plataforma para votar sobre las soluciones que desean. Los resultados serán entregados a gobernantes y líderes ambientales. Recuerda: hay mucho en juego y la Tierra, solo es una.

Fotos: cortesía NASA

Redacción: Milagros Gutiérrez 

Comunicaciones Fundación Huerto Los Ayamanes

Semana de la Tierra y el Libro ONLINE

Entre el 20 y el 26 de Abril de 2020, la Fundación Huerto Los Ayamanes realizará una serie de actividades ONLINE con motivo del Día de la Tierra y el Libro. Las diferentes plataformas digitales (con especial énfasis en la red social Instagram), serán el escenario para educar desde casa a niños, jóvenes y adultos, continuando con la misión de concientizar en materia ambiental. 

La celebración inicia con “Un Canto a Pachamama”, tres (3) videos especiales dedicados al planeta. Este material, a ser publicado los días lunes 20, miércoles 22 y viernes 24 en la cuenta @fhlosayamanes, presenta cantos populares de Venezuela y de Argentina con mensajes ambientalistas, dirigidos a niños e interpretados por amigos de la Fundación vinculados al arte y a la música.

El día martes 21, el equipo estará “Inventando Historias” junto a Antonella Rocchi (@antorocchiok). La idea es improvisar y crear en vivo historias conservacionistas, utilizando cartas didácticas e invitando a participar en la construcción de las mismas a grandes y chicos. La actividad comienza a las 11 horas (Argentina)

También el martes, a las 19 horas (Argentina), se podrá disfrutar en familia de la narración de un cuento ecológico con el fin de continuar fomentando la literatura en los más pequeños y el amor por la naturaleza. Esta semana, el título a compartir será “Agüita”, un relato original de Silvina Troicovich bajo el sello de Editorial Gerbera, que nos cuenta como una niña, dentro de una piscina, se convierte en diferentes animales acuáticos presentando la importancia del vital recurso para el ecosistema marino. 

El día jueves 23, arranca una nueva sección informativa en redes sociales: “Conociendo los ODS”. Allí, semana a semana, se irán  presentando los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible promulgados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y su importancia para el mundo. Esta iniciativa es auspiciada por la organización internacional Jóvenes por los Derechos humanos, representado por Huerto Los Ayamanes en la Argentina. 

La celebración sigue el viernes 24, acompañando al movimiento “Alianza por el Clima” (alianzaxelclima.org), del cuál forma parte la ONG, y que ofrecerá un evento virtual con entrevistas a representantes de la movida verde, proyección de videos vinculados a diversos temas de interés medioambiental e intervenciones musicales reflexivas.

El sábado 25, se estará desarrollando un foro chat en vivo por la cuenta de Instagram (@fhlosayamanes) y el invitado especial será Ivan Eroles, Coordinador del Club de Observación de Aves de la Reserva Ecológica Ciudad Universitaria-Costanera Norte. La liberación de animales en tiempos de cuerentena y el grave problema que representa a nivel ecológico es el punto a tratar. 

Finalmente el domingo 26, todos los seguidores de redes sociales del Huerto podrán aprender a elaborar compost con un paso a paso de la sección “Sembrando en Casa”. Es importante agregar que todas las actividades quedarán subidas también en el canal de YouTube, busca Fundación Huerto Los Ayamanes y suscríbete.

Te dejamos las invitaciones de cada encuentro

 

Redacción: Diego López 

Comunicaciones Fundación Huerto Los Ayamanes

Columna N°5: ¿Es Cuestionable el cambio climático?

Cualquiera pensaría, y con sobrada razón, que el cambio climático es una verdad irrefutable. Pero no es así. El tema tiene detractores en la política, la economía y la ciencia,  quienes se dedican a negar, trivializar  y convencer a otros que es  una fábula bien montada con  oscuros intereses.

Históricamente la creencia emerge de  Charles y David Koch, magnates de los combustibles fósiles y se posiciona con  el poder económico y la influencia política que la tercera fortuna más grande de Estados Unidos les permite. Desde la década de los 20, ellos y la petrolera Exxon, han sido los mayores auspiciantes de las organizaciones negacionistas del cambio climático a través de donaciones multimillonarias para eventos y campañas que apoyan y promueven esta presunción.

Para la ONG Green Peace, está claro que  la postura abiertamente negacionista de Koch Industries, identificada en 2010 por el Political Economic Research Institute de Massachusetts, como la décima compañía más contaminante de Estados Unidos, está tutelada por sus intereses petrolíferos y químicos. A tal efecto dispone de una muy bien estructurada  red de colaboradores dedicados a la producción y diseminación de desinformación.

Son tan poderosos los Koch, que como militantes del partido Republicano, han logrado sembrar la idea de  la inexistencia del cambio climático en  líderes como Donald Trump. “No me lo creo” dijo,  y una vez electo, dio marcha atrás a distintas iniciativas de su antecesor Barack Obama y al informe redactado por 300 científicos de más de 13 agencias federales, que da cuenta de las devastadoras consecuencias del cambio climático en la salud, la economía y el ambiente.

Los negacionistas, no aceptan que la temperatura del planeta esté subiendo, ni que la actividad humana lo ocasione. Por esta razón, determinados a restarle credibilidad al contrario están prestos a criticar y cuestionar por el medio que sea,  cualquier iniciativa encaminada a la protección del ambiente de las emisiones de  gases de efecto invernadero.

De esa extensa lista extraemos el filme “La gran farsa del calentamiento global”, producido en  2007 por Martin Durkin, donde se expone el criterio de un pequeño grupo de científicos e intelectuales alineados con esta postura, quienes desde su perspectiva afirman  que es un “gran fraude” y una “mentira” que el hombre sea capaz de generar un fenómeno de esta magnitud.

Y  si las razones de la ciencia resultaran insuficientes, Jim Inhofe acérrimo negacionista del cambio climático, intentó explicarlo a través de argumentos bíblicos  en su libro “La más grande de las mentiras: Cómo la conspiración del calentamiento global amenaza su futuro”, tomando del Génesis: “Mientras la tierra permanezca, habrá tiempo de siembra y cosecha, frío y calor, invierno y verano, día y noche”. Lo que significaría que  “Dios está todavía allí arriba. La arrogancia de la gente que piensa que nosotros, los seres humanos, podríamos cambiar el clima me resulta indignante”.

Pero a medida que la temperatura y el nivel de los océanos suben, el tono de los  negacionistas contra los activistas defensores del ambiente ha ido escalando a descalificaciones y en este campo Donald Trump y Jair Bolsonaro, han demostrado un inusitado talento. En noviembre de 2019, el presidente de Brasil acusó sin pruebas, a Leonardo DiCaprio de haber aportado US$5 millones para incendiar el Amazonas,  y atacó a la ecologista Greta Thunberg líder el Movimiento Juvenil Climático,  tildándola de “mocosa” (pirralha) .y acusándola de estar haciendo un show en la cumbre climática.

Está claro que dar a conocer todas las posturas posibles sobre un tema como el cambio climático es importante y necesario, pero hay que aceptar que la controversia que esto ha generado, arroja un manto de ambigüedad sobre la responsabilidad de los ciudadanos  e industriales del mundo, aupando a quienes  Latour denomina “quietistas climáticos” porque liberaría  a  aquellos que esperan  que todo se solucione sin que tengan que hacer nada.

La buena noticia es que el negacionismo, definido como “el rechazo a aceptar una verdad empíricamente verificable” pierde  fuerza ante el cúmulo de evidencias indiscutibles y como lo subraya DiCaprio: «a menos que vivas en una realidad alternativa, no hay más tiempo para la negación”.

Msc. Educación Ambiental Luz Delia Reyes